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La Coctelera

Miguel

Categoría: Cartas de viaje

14 Noviembre 2008

Jesus freak

La siguiente es una declaración que puede herir susceptibilidades o causar molestias en quienes, apegados a una institución, sientan con esta una agresión o un ataque a sus ideales.


Bogotá, una iglesia cristiana (ignoro si el nombre de la secta es el más apropado, o si debiera usar de forma más precisa otro como 'evangélica' o de forma más general uno como 'protestante').
En casa la espiritualidad siempre ha sido un tema muy personal.  Por ello, quizás, causa en mí gran extrañeza el hecho de que un guía describa con exactitud cómo alabar a un Dios al que, además, describe con la misma exactitud.  Pero eso apenas inspira en mí extrañeza, y algo de curiosidad.  Por momentos una curiosidad morbosa, pero no más que curiosidad.
Otro hecho, sin embargo, despertó en mí la envidia: Un despliegue de opulencia descarada e impúdica, que servía de plataforma al culto entre luces y sonido.  No recuerdo haber tenido tal sistema de sonido, ni luces, ni cámaras de video, ni mucho menos tal equipo humano para el Stand Up Against Poverty 2006, que organicé en el campus principal de la Universidad Nacional sede Bogotá.  Que yo, capitalista testarudo, no sienta mucho más que envidia en primera instancia no parece del todo anormal.  Sin embargo, que hombres y mujeres seguidores de las enseñanzas de Jesús que a nuestros días han llegado, se regocijen y disfruten semejante espectáculo en nombre de una palabra que, antes que nada, profesa humildad, deja en mí serias dudas sobre lo consecuentes que puedan ser con el resto de dichas enseñanzas.
Por supuesto que no dejaba de pensar en la soberbia opulencia del espectáculo, pero un hecho más exaltó en mí una incomodidad apenas soportable: Una mofa de torturas militares.  Que de buenos corazones salga una comedia en que se ridiculiza el sufrimiento humano y se menosprecia el valor de la vida es para mí inconcebible, o cuando menos improbable.  Aún cuando dicho sufrimento se ejecute sobre la base ya ridícula de la guerra, aunque las milicias representen per se mucho de lo que nos hace ridículos como humanos.  Mi incomodidad se vió alimentada por algunos comentarios más, como la forma despiadada en que se juzgaban los abortos legales, cuando bien es sabido que habrían sido igualmente ejecutados en el marco de la ilegalidad, pero sin las garantías y la supervisión médica adecuadas.  Aún así, en ningún otro momento llegué a tal punto de desagrado.  Incluso el momento incómodo del diezmo (o las ofrendas, como lo llamaban), me pareció perfectamente soportable.  Más aún, no sentí la más mínima incomodidad por ello, y aún tuve oportunidad de distraerme con los botecitos, semejantes a los del helado, que pasaban fila a fila, de mano en mano.  Alcancé a contar 175 botecitos, muchos se me habrán pasado, llevados por ujieres, no los de armas, ni los criados, ni los celadores, sino devotos comprometidos que se ofrecen para el servicio de la iglesia a la coordinación de actividades varias.
Sin dudas, el tema explícito del culto era la presión.  En particular, una "guía ilustrada de cómo evitar que la presión te aleje del Señor".  Es curioso cómo el culto centró sus enseñanzas explícitas en la liberación de la presión, pero implícitamente no hacía más que generar (o alimentar) otras presiones grupales y espirituales.  En principio no resulta del todo negativo: "te cambio un grupo de amigos que te presionan por fumar por un grupo de amigos que te presiona por orar", o "te cambio la presión de tu trabajo por la presión de un Dios que todo lo ve".  En cada caso parece menos riesgoso para la sociedad, pero dudo que el resultado sea un cambio real en los corazones, como tanto profesaron durante el culto.
Tras algunas horas, fin del culto.  Los créditos deslizándose por las cinco enormes pantallas planas y las dos proyecciones en pantallas de tela declaraban dos camarógrafos, luminotécnicos, un ingeniero de sonido, un sinnúmero de actores y bailarines, y en total un equipo que supera por mucho a algunos seriados culturales nacionales que puedo ver en mis ratos libres.
Sea perdonada la injusticia de este post ante la omisión de los aspectos positivos o potencialmente positivos.  La omisión, sin embargo, es deliberada: no encontré ninguno que no se ajustara a cualquier otra religión y que no fuera ampliamente conocido.  Me declaro defensor de las religiones como parte fundamental de nuestra cultura, y de ningún modo siento aversión por aquellos que activamente las practican y enriquecen.  Sin embargo, el impacto recibido por el espectáculo descrito no dejó en mí más que este texto de deficiente escritura e incompleta documentación.
Mi incapacidad receptiva o lo muy sesgado de mi postura en este justo momento excusen, pues, la injusticia y deficiencia del texto que aquí presento.

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14 Noviembre 2008

Richiesta

Más de dos años sin pasar por aquí, solo un post después de anunciar mi regreso.
Parece que hay alguna atracción desde la blogósfera, con intentos como la instalación de Wordpress en mi página, y algunos post tirados al silencio, pero no al olvido.  Parece que me hace falta contarle cosas al viento, y que responda.

Dos años de cambio, sin duda, de puertas que se abren, y otras que se crean, y unas más que se ven cerradas como preguntando ¿por qué no me abres?.  Dos años de retos nuevos, de nuevos aprendizajes, de nuevos futuros, nuevos recuerdos, nombres nuevos que retumban con dulzura.  En el fondo lo mismo, siempre (casi siempre) feliz.  Aunque la mayoría de mis correos electrónicos ya no terminen en 'abrazos, Miguel.', y en su lugar se hayan apoderado fríos 'Cordial saludo' o 'Kind Regards', seguidos de mi nombre completo y una lista de instituciones; aunque los editores de PLoS (Public Library of Science) hayan desplazado a los de Emecé.
Sin saludos cordiales,
Abrazos,
Miguel.

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28 Julio 2006

¿?

Hoy se me ocurrió una pregunta de tan difícil respuesta que me fue irresistible la redacción de un texto, solo para evitar responder con la verdad la próxima vez que me lo pregunten: ¿Qué haces en la vida?

Difícilmente lograré compendiar una respuesta sistemática, pero bien podría listar algunas cosas. Leo, y gusto de ello con un placer especial. Leo a Borges siempre entre libros, o entre capítulos o entre líneas. Para lo otro las restricciones son pocas, de autoayuda habré leído un libro, ejercicio que dudo repita; en más, no tengo prejuicios. Gustó así de las encíclicas religiosas (Deus caritas est, por ejemplo, que no dudo en recomendar) como de la literatura científica, en la que los temas biológicos me atraen particularmente.

También debo confesar mi debilidad por la música, la oigo con frecuencia, con más prejuicios que en la literatura pero con pocas reservas. Gusto especialmente de los sonidos argentinos (quizá por coincidencia, como de sus letras, aunque prefiero creer en parte por un afán romántico que las coincidencias no existen) mucho más que de los de distinto origen, aunque también aprendí a amar los colombianos gracias, en parte, a dos mujeres: Totó la momposina y Marta Gómez. No hace falta que confiese mi ignorancia en el tema musical, por lo cual me permito restringirme a 3 orígenes más, sin que a estos se restrinja realmente mi discoteca de favoritos: Brasil, Inglaterra y Yugoslavia.

Las actividades de un hombre feliz bien podrían restringirse a estas dos, añadiendo claro las actividades fundamentales para un hombre sano. Quizá para alimentar el ego, o quizá para desahogar las ideas, sin embargo, añado la rutina (la expresión es excesiva) de la escritura. Algunas veces solo garabateo un papel cuyo destino primero es el bote. Otras, cada vez menos frecuentes, dedico mis palabras, que extrañamente son bien recibidas casi siempre. Las más, escribo frente al ordenador. Esta es una tarea que empecé hace un tiempo, publicando a lectores azarosos. Los comentarios peligrosa y, muchas veces, injustamente benevolentes inflaron mi vanidad hasta hacerme publicar con alguna frecuencia durante un tiempo. Aunque quizá no fue la vanidad sino la necesidad de leer palabras tan hermosas y sencillas los que me lleva a publicar, a ver si arranco algún otro comentario.

Y eso es lo que hago, con omisiones muchas. Por lo demás, mi tiempo libre lo reparto entre el estudio de la biología (que es, de todas las tareas, la que más tiempo me requiere, no sin satisfacciones incontables y alegrías innombrables), la visita a museos y galerías (menos frecuente desde que inicié mis estudios universitarios), el ocio (me fue imposible etiquetar diferente el tiempo que gasto con mis amigos, tomando una cerveza, conociendo bares, viendo televisión; aunque la palabra es injusta) y la lectura de diarios, costumbre que me place aunque me es imposible sustentar la razón.

¿Y tú, qué haces en la vida?

Tags: miguel

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19 Julio 2006

Torno y ReTorno

Patente en el ambiente he encontrado ¿Cuánto dura un blog?

He leído los blogs de siempre sin desatrazarme. He conocido de ausencias documentadadas sin vivirlas mías, aunque les lea de cerca. No he leído los comentarios ni he escrito nuevos para entrar de a pocos, para aclimatarme de nuevo, para recordar sin prisa, para que los olvidos no se desgarren de raíz.

Ignoro cuántas sonrisas me han arrancado los posts que hoy leí, migu, loca, laura, eMe, el señor futuro, minerva. Solo en uno me desatracé, con el máximo esfuerzo para evitar releer post antiguos (es difícil despegarse de la lectura de ese blog, pero había aún muchos por leer): micro-latencia. Aún en el suyo pasé por alto los comentarios, siempre ricos en besos.

Es extraño, en este punto solo escribo, sin razón, sin objeto, casi sin palabras. Es extraño cómo sentarme frente a la coctelera me transporta a un recuerdo cotidiano. Es extraño cómo frente a mi blog no evito listar cosas; por ejemplo, lo que es extraño.

Como siempre, ignoro los lectores que se asomen por este rincón. Máxime cuando he evitado sistemáticamente dejar comentarios. La razón de mi ausencia?: Tema para otro post.

A quien corresponda: Un beso y/o un abrazo.

Imágenes: Mi memoria, no la encontré en google.

Tags: regreso

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12 Marzo 2006

De dichas y desdichas.

Que van y vienen.


Apenas hace un par de días mi mamá me confirmó la noticia: tendré un(a) hermano(a). Los inevitables celos de hijo único y la preocupación que el futuro genera se vieron aplastados por la hermosa sonrisa que se dibuja en el rostro de mi madre cuando toca el tema. Aún cuando no es la mejor noticia que pude recibir, no puedo dejar de sentir la felicidad que ella irradia. Es hermoso.

No habiendo pasado dos días enteros, hoy en la mañana llamé a mi papá al celular, para enterarme del delicado estado de salud de mi primo. Un accidente el sábado pasado le causó serios daños cerebrales. Entre la noche de ayer y la mañana de hoy tuvo un paro respiratorio. Necesita ayudas cardiacas. Aún cuando de él se ocupan los mejores doctores disponibles, su madre, mi tía, no tiene ya ninguna esperanza. Otra tía, dedicada al oficio religioso, nos ha dicho que según parte médico su vida no se prolongará más allá de mañana.

Quizás Einstein se equivocó, tal vez Dios si juega a los dados.

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11 Marzo 2006

Quizás existan infinitas bellezas.

Quizás mis ojos, sesgados aún, son incapaces de observarlas todas.


Habrá buscadores incesantes de la mujer perfecta. Con mirada profunda sumida en ojos hermosos. De impecables modos. Poseedora de ese cuerpo que se conjuga solo en sueños de quien busca. Conversación imparablemente interesante. Sonrisa brillante. Romanticismo justo. Y otros muchos aspectos propios del buscador.

Habrá quien dice haber visto a la mujer perfecta irse con el hombre perfecto. Sin embargo, discrepo. Cada buscador tiene su propia mujer perfecta, la mía ya la he conocido. Me he enamorado profundamente de ella, y he descubierto, luego, cuan desventurada es la perfección.

Tras un año y suficientes meses, cinco o seis, he descubierto que la mujer perfecta existe, pero es justamente el único ser en el mundo con quien no podría ser eternamente feliz. Confieso, sin embargo, que si lo fui casi infinitamente.

Tras conocer la imperfección me permití escapar a caminos menos trazados. Me permití improvisar caminos. Fabricar ilusiones sobre la marcha. Así descubrí, para mi dicha, a la imperfección no personificada. Aprendí a ver la belleza de las más azarosas rocas, y de los más descuidados coches. Entendí las curvas que deberían ser rectas. Aprecié cada plan mal elaborado, y comprendí que sus errores eran lo único que los hacía particulares. Conocí, luego, una mujer.

Tras pocas citas mal planeadas he de admitir que la quiero.

Descubrir su rostro en el oscuro segundo piso de algún bar fue apenas relevante, o mejor, casi del todo irrelevante. Tomar con ella y una amiga suya un par de cervezas lo fue menos, para desembocar en un cruce de teléfonos que lo sería aún menos.

Recibir una llamada suya en medio de una tarde aburrida de viernes daría en llegar al mismo bar, por segunda vez. El mismo bar, la misma amiga, la misma marca de cerveza. Tomamos unas pocas intercaladas con palabras no exentas de errores. Bailamos al compás de músicas varias. Antes de partir, besé sus labios.

Y lo haría de nuevo el lunes, salía de la universidad y nos encontramos previa cita, también improvisada. Un par de cervezas en otro bar, buena música, y más palabras.

Contestar el martes una nueva llamada, tras múltiples mensajes de texto, me haría saber que estaría antes de una hora en mi casa. La improvisación nuevamente. Quizás pasarían dos horas antes de su llegada, por problemas en casa. Una vez en la mía, fue inevitable besarle. Oímos la muy variada música que mi ordenador resguarda, desde tango hasta forró. Desde jazz hasta dance. Danzas sufíes y rock. Inglés, español, italiano, portugués, francés y quien sabe cuantos dialectos más entre ritos marroquíes y cantos noruegos. También el latín de las misas y el griego de Theodorakis.

El jueves en la noche fui yo quien llamó, una imperdible fiesta electrónica, tenía dos boletas. La fiesta terminó para nosotros a las cinco de la mañana. Tomamos taxi a mi casa.

"Imperfection is actually pretty interesting to me". Dondi.

L'elogio dell'imperfezione. Gabriela Manzella.

Elogio dell'imperfezione

L'estetica dell'imperfezione. Maria Claudia Rampiconi.

Siento la ausencia de enlaces en español, pero todo lo que encontré buscaba superar la imperfección. Yo, con humildad, solo la busco.

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11 Marzo 2006

Feliz regreso.

Y brindo con martini manzana.

Muchas razones alimentan mi felicidad: Los comentarios a mi último post, por ejemplo, los múltiples. Parecen no ser muy escasos pero si muy amados. También mi contador de pisadas sobre el tapete de mi blog reporta solo 2 días con una única visita, alcanzando hasta 17 diarias, y eso en mi total ausencia. El cambio de imágen te sienta, Cynthia, hermoso tu renovado blog. Una nueva sobria, de remate. Un hada cinófila. Un layer rosa que nunca cambia, y espero que nunca cambie. Una poetófaga y su gato. Fotos de belleza ilimitada, a las que admito envidio. Recolectores de colores celestes. Múltiples blogs que finalmente puedo volver a leer, ver, sentir.

Quizá ya no tenga ninguna rigurosidad con 'Lo que acabo de ver o leer' (columna derecha), pues la lista es larga y, en casos, ni siquiera la recuerdo por completo. Películas bellas, de las que hacen sonreir, eso si.

Incluso he leído la encíclica que publicó Benedicto XVI, Deus Caritas est (Dios es Amor), luego comentaré.

Besos y abrazos. Y una huella más. Fuera la ausencia que me han hecho mucha falta.

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12 Enero 2006

Carta de viaje 14: Un nuevo Año.

Finalmente he purgado mi blog, han desaparecido de la portada todos los viejos posts.

Empiezo el año con pocas novedades, tengo un corte de cabello sobre los hombros (antes lo tenía en cola de caballo un poco sobre la cintura), en capas. Conozco gente más seguido, tal parece que las vacaciones han tenido positivo efecto. He viajado a La Vega, en un campamento del que espero hablar más en otro post, hay mucho por hablar.

Hace un par de horas, finalmente, vi Charlie and the Chocolate Factory. Es excelente, sencillamente me encantó. No puedo ser del todo objetivo, pues me encantan Burton, Depp y Elfman, tanto juntos como por separado.
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Es una de las mejores actuaciones que he visto a Depp, aunque no se lleva toda la atención (excepto por los hechos de ser Wonka y de ser Depp) pues hay muy buenos personajes. Me encantaron Violeta y el abuelo, un poco más que los oompa-loompas. También me gustó mucho Veruca.
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Como todos los personajes que le conozco a Depp, Wonka es inolvidable.

Burton realmente me hizo soñar, de nuevo.

Imágenes tomadas de ComingSoon.net - Movie Trailers, Upcoming Movies, TV, Release Dates, DVDs, Videos, Clips, Movies Coming Soon, Database, Conscientious Objector, New Zealand Cinema Guide, Movies Now Showing & Coming Soon to NZ Cinemas y Art.com - Posters, Art Prints, and Framed Art Leader.em>

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