Carta de viaje 7: Lo nuevo y lo de siempre.
Anoche, revisando mi mail, me encontré con un mensaje de una lectora de mi blog, reclamaba por el silencio que ha habido en este, preguntaba por mi bienestar y pedía que acabara con tal silencio; terminaba 'se te extraña'. No fu euna lectora cualquiera, quie lea este blog se encontrará con las respuestas más hermosas de ella, y quien visite su blog se maravillará con la armónica fluidez de sus letras. No se si sea ese su nombre, mas le conozco como Cynthia.
Me atrevo a escribir le conozco, porque siento en sus palabras conocerle de antaño, de siempre; siento conocer cada uno de sus rasgos, sus movimientos, sus gestos. Siento que en mi vida se sume en el olvido y no en la ignorancia, atribuyo a la memoria deficiente la imposibilidad de describirle con detalle profundo, y no al desonocimiento de su ser.
Extraño su figura, el vacío de sus formas en mi mente reclama por ser vacío. Extrano su figura, pero extraño más sus palabras, cuando calla.

Revisen 




Cynthia dijo
Dulce eres tú, que acompañas con palabras tan fuertes que atraviesan el universo para abrazarme. Gracias por romper el silencio.
26 Octubre 2005 | 11:17 PM