Inauguración del X Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá
"Papá... mira... plumas por mil colores..." exclamaba una hermosa niña, cada vez que su sonrisa incontenible le permitía vocalizar, sobre los hombres de su padre.
El flujo de belleza era tan continuo que las calles parecían desbordarse de colores, tanto que los colores parecían desbordarse de formas. La alegría intentaba igualarnos a todos en una sola gran fiesta, pero no lo lograba: también las diferencias se celebraban.
La lujuria del demonio, el rojo de barriga prominente, el de cuernos y sonrisa maléfica, alternaba con la desnudez de la pureza. Aún lucía celebrable su mirada alterada, que recaía sobre los senos desnudos de dos mujeres en columpio.
No pretendo describir el collage de sensaciones, ni aún el de figuras, o el de músicas. Incluso me confieso totalmente incapaz de hacerlo para el colorido. Será suficiente con imaginar un caudal variegado de eternidad. Aún cercano a la infinitud. Debo admitir que aún no olvido el primer desfile al que acudí.
A fin de transmitir las indecibles plenitudes del 1 de abril de 2006, dado a los 7 días del mes de abril en Bogotá, Distrito Teatral.

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Miguel dijo
Tómese también como excusa por no haber asistido a Blogs&Polas2.
8 Abril 2006 | 02:52 AM